T.P Periodismo-Avila
EDUCACIÓN
“El 2020 marcó una instancia de mucha presión para los docentes”
En el último año, los cambios en el paradigma de la educación y su transformación digital, han generado una nueva forma de aprendizaje y de impartir conocimiento, lo cual resultó un desafío para docentes como alumnos.
“Los primeros tiempos fueron traspasar lo presencial a lo virtual sin un proceso lógico” opina la arquitecta Lidia Samar, docente titular en la Universidad Nacional de Córdoba.
“Hubo un cansancio tanto en alumnos como en docentes, pero hay que reconocer el esfuerzo que hicieron”, expresó Samar, refiriéndose a la dificultad de atravesar el cambio de una educación presencial a un nuevo modelo virtual.
“...los alumnos se fueron adaptando muy bien y lograron cumplir con los trabajos” responde la arquitecta al ser consultada sobre cómo fue la devolución de la actividad virtual docente con el paso del tiempo.
Al ser consultada sobre los aspectos positivos de la virtualidad, la docente destaca “El tener que repensar cómo enseñamos y la importancia de la capacitación en recursos tecnológicos para la virtualidad e instalación dentro de un sistema de aprendizaje mixto, sobre todo para aprovechar la disponibilidad de tiempos no sincrónicos y darles más oportunidades a aquellos que trabajan”.
Algunos datos frescos
Un reporte reciente de la Defensoría del Pueblo de Córdoba, y publicado por el medio Cadena 3, destaca que los profesores se preocupan por el “desinterés de los estudiantes”, la falta de tiempo de los docentes para complementar con las tareas del hogar, y principalmente, por las problemáticas de acceso a internet de alumnos y maestros.
Dicho informe arroja datos esclarecedores: respecto a la disponibilidad de una computadora para llevar a cabo las clases no presenciales, menos de la mitad de los docentes (46,7%) tiene computadora de uso exclusivo. Un porcentaje similar (43,7%) comparte este recurso con otro miembro de su hogar. Un 8,2% no posee computadora y hace todo desde su celular.
También se destaca que para llevar a cabo esta nueva modalidad educativa es fundamental el acceso a Internet. Sobre este recurso crítico, el 60% de los docentes afirmó que tiene buena conexión a WiFi, mientras que un 37%tiene conexión pero no funciona bien. Un 3% no tiene conexión WiFi.
Entre las principales dificultades percibidas por los docentes en la educación no presencial, las más mencionadas fueron: "desinterés de los estudiantes" (47%); "falta de tiempo de los docentes para cumplir con las exigencias del hogar y del trabajo" (41,6%); "problemas de los estudiantes en el manejo de herramientas tecnológicas" (32,4%); "dificultades del docente en el manejo de alguna herramienta tecnológica" (29,3%); "dificultades para desarrollar todos los temas de la planificación" (29,1%) y "dificultades para modificar estrategias pedagógicas en el nuevo contexto" (28,5%).
La continuidad pedagógica en la virtualidad implica un retroceso a nivel de intercambio, según relata a Télam la profesora de profesores Rosana Perrotti, magíster en Educación y docente de la Universidad Nacional de Luján (UNLu). La especialista resalta que "siempre la enseñanza presencial y el diálogo son necesarios".
"El traspaso a la virtualidad genera que la cursada se vuelva más enciclopedista y en la mediatización algo se pierde: hay problemas en la interpretación de los mensajes y en la escritura académica", agrega e indica que, asimismo, se genera una pérdida del contacto con los ingresantes, quienes más acompañamiento necesitan en la primera época del año.
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